No estaba dentro de mis planes hablar sobre este pequeño documental y mucho menos subirlo. Sé que no será un éxito ni para mis lectores imaginarios, pues la gran mayoría está acostumbrada a no perder de vista lo más publicitado, que no siempre resulta exitoso.
Para comenzar, hay dos cosas que debo rescatar y que son puntos a mi favor. La primera es que soy fanática del cine documental. Me apasiona y no puedo perderlo de vista. La segunda es que uno de mis sueños es conocer Rusia, porque ¿? Siempre me ha parecido un bonito lugar. Además el idioma le da ese plus de estar en “otra dimensión”.
Volviendo a lo que me convoca. Esta narración me pareció tan bien lograda. Derrocha sinceridad y como toda gran verdad, duele y sorprende. Me hizo analizar como funciona mi pais, que claramente no puede compararse con Rusia, la puerta de la Europa oriental. Logró lo que pocos, robarse mi atención. De cierta forma me dejó marcando ocupado.
Había algo en esos niños, tenían cierta “conciencia” de donde estaban, porque y cuales eran las soluciones para salir de ello, sin embargo y como es de conocimiento público, las oportunidades no llegan a todos lados ni a todas las personas.
Me Deprimí al escuchar los testimonios, al sentir que la mala fé obra en todos los lugares del planeta. Saber que Chile no es el único sitio que sufre este tipo de problema social no se si me alivió o me hizo sentir peor.
Lo importante al verlo es básicamente dejar al descubierto lo que sucede cuando te desprendes de tu lado más conciente y humano. Ver que no solo la gente que está enferma en un hospital comparte con la muerte. Analizar que no importa en que sitio del mundo estés. La injusticia sigue siendo parte de las reglas básicas de convivencia.
El último minuto donde uno de los chicos dice “Dios cree en la gente y los ayuda. Quiere a todo el mundo, incluso a los malos, pero por sobretodo, quiere a los niños” Me lanzó a un rio de dudas.
Por último, pienso que todos tenemos y queremos lo mismo. Un poco de Amor.
Sé que debí verlo antes, pero tengo tantas películas, cortos y documentales esperándome que fue difícil darle prioridad. Además las cosas en mi país están candentes. Los documentales están a flor de piel.
Lo malo
Primero: la corta duración. Es un tema importante, amplio y algo peligroso. 35 minutos no alcanzan a abarcarlo.
Segundo: Haber sido nominado a los Oscar. Por favor. Todos sabemos que ese tipo de premios son el vivo reflejo de la poca objetividad, casi una falta de respeto.
Tercero: No aprendí ningún término ruso. Mal!

